Ha llegado el verano con fuerza,con este sol de Madrid que es capaz de fundir lo que toca en minutos.
Cuando entra el verano, siempre pienso que tengo algo de Gitana en la sangre y me siento nómada y llena de vida y color.
Luego ,como siempre me tengo que esperar a coger vacaciones para salir de aquí y ver mundo,pero con ese sentimiento viajo sin parar con la imaginación por decorados que me hacen soñar.